"Supe de muy buena
fuente (mi vecina Nelly) que Papa Noel existe. YO CREO QUE EXISTE!
Yo me opongo a la ciencia, que dice que no hay trineos que vuelan.
Yo me opongo a los realistas que dicen un viejo no es capaz de hacer feliz a todos los pibes, de todos los barrios del mundo, en una noche.
Yo creo en los fantasmas y en los hadas.
Lo que no creo es que todos estemos absolutamente limpios de culpas, que no hayamos mentido en todo el año, que no se nos haya escapado alguna maldad, que no tengamos alguna ballena blanca en la punta de nuestro arpón (como dice mi tío en su libro). Por eso es que no lo vemos.
Entonces este año voy a ir a la terraza con toda la fuerza de mi convicción y voy a esperar a que pase Papa Noel, para hacer feliz algún pibe de mi barrio, que se haya portado mejor que yo.
Es muy probable que cualquier musiquita triste a eso de las once, nos emocione. Que a la hora de brindar pensemos en alguien que ya no esta. Que creamos que no fuimos las mejores personas que podríamos haber sido, durante todo este año. Que debimos estar más atentos con las necesidades de los demás, que a nuestras voluntades ambiciosas.
Es probable también que nos acordemos de esa persona que tenemos postergada hace tiempo y nos de ganas de llamarla… Llámenla, por favor háganlo…
También es posible que se den cuenta que a dos sillas de donde estamos sentados, hay alguien que le hace falta un abrazo… No duden en dárselo.
Que hay un padre, madre, hermano, amigo etc.… que anda necesitando que alguien le diga... ¿Como estas? ¿Necesitas algo?
Puede que sea el de las fiestas, uno de los periodos más deprimentes del año, pero también es un buen momento para darse cuenta, que uno no esta solo y que lo más importante que tiene es: toda esa gente que lo rodea…."
Yo me opongo a la ciencia, que dice que no hay trineos que vuelan.
Yo me opongo a los realistas que dicen un viejo no es capaz de hacer feliz a todos los pibes, de todos los barrios del mundo, en una noche.
Yo creo en los fantasmas y en los hadas.
Lo que no creo es que todos estemos absolutamente limpios de culpas, que no hayamos mentido en todo el año, que no se nos haya escapado alguna maldad, que no tengamos alguna ballena blanca en la punta de nuestro arpón (como dice mi tío en su libro). Por eso es que no lo vemos.
Entonces este año voy a ir a la terraza con toda la fuerza de mi convicción y voy a esperar a que pase Papa Noel, para hacer feliz algún pibe de mi barrio, que se haya portado mejor que yo.
Es muy probable que cualquier musiquita triste a eso de las once, nos emocione. Que a la hora de brindar pensemos en alguien que ya no esta. Que creamos que no fuimos las mejores personas que podríamos haber sido, durante todo este año. Que debimos estar más atentos con las necesidades de los demás, que a nuestras voluntades ambiciosas.
Es probable también que nos acordemos de esa persona que tenemos postergada hace tiempo y nos de ganas de llamarla… Llámenla, por favor háganlo…
También es posible que se den cuenta que a dos sillas de donde estamos sentados, hay alguien que le hace falta un abrazo… No duden en dárselo.
Que hay un padre, madre, hermano, amigo etc.… que anda necesitando que alguien le diga... ¿Como estas? ¿Necesitas algo?
Puede que sea el de las fiestas, uno de los periodos más deprimentes del año, pero también es un buen momento para darse cuenta, que uno no esta solo y que lo más importante que tiene es: toda esa gente que lo rodea…."