Es que estás llena de sombras y ensombreciste la casa. Y me pedís lo que no tengo, mi bien; lo que haga no te alcanza. No hay pan que tape el agujero, el de la angustia existencial. ¡Por eso, dame
solamente lo que mas te guste y nada mas! Es que amo tu sonrisa y lo demás no me hace falta. No pongo de más expectativas de que vayas a cambiar… Y a veces te volves exigente esperando magia en mis
propuestas pero alguna absurda respuesta te vuelve a decepcionar.